La esterilización, detección temprana y los chequeos veterinarios son clave para prevenirlo y mejorar el pronóstico
Muchas personas han tenido cáncer de mama o conocen a alguien diagnosticado con este tipo de cáncer. Sin embargo, muchos dueños de mascotas desconocen que los perros y gatos también pueden padecer cáncer de mama, y que puede ser igual de letal que en las personas. Es fundamental que los dueños estén informados para mantener a sus mascotas sanas y detectar esta enfermedad antes de que se propague.
¿Qué es el cáncer de mama?
Los perros y gatos tienen glándulas mamarias distribuidas en dos cadenas a lo largo del abdomen. Los perros suelen tener de 8 a 10 glándulas y los gatos 8. Estas glándulas están conectadas y los ganglios linfáticos drenan la región, lo que permite que el cáncer se propague rápidamente.
El doctor Alejandro Cervantes Arias, de la Asociación Mexicana de Oncología Veterinaria, dio a conocer durante un encuentro virtual organizado por la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia UNAM, tanto los tumores benignos como los malignos pueden afectar una o varias glándulas. En perras, aproximadamente el 50 % de los tumores mamarios son malignos, mientras que en gatas, entre el 85 % y el 90 % lo son. Los tumores en las gatas suelen ser agresivos y la mayoría presentan metástasis al momento del diagnóstico.
El cáncer de mama representa el 42 % de todos los tumores diagnosticados en perras, con un riesgo de 23 % a 34 % para aquellas no esterilizadas. En perros machos, los tumores mamarios son raros pero casi siempre malignos. La edad promedio de diagnóstico es de 6 a 10 años en perras y de 10 a 12 años en gatas.
Causas y factores de riesgo
La esterilización temprana disminuye significativamente el riesgo de cáncer de mama:
- Perros: esterilización antes del primer celo = riesgo <1 %
- Gatos: esterilización antes de los 6 meses = reducción del riesgo del 91 %
- Otros factores incluyen sobrepeso, edad avanzada y predisposición de raza, aunque cualquier perro o gato puede desarrollarlo.
Signos de cáncer de mama en mascotas
Los tumores mamarios suelen ser firmes, similares a pequeñas bolitas, y no suelen ser dolorosos al inicio. Es fundamental que los dueños realicen revisiones mensuales de todas las glándulas mamarias, aun si la mascota está esterilizada.
Otros signos incluyen:
- Inflamación, enrojecimiento, secreción o úlcera en las glándulas
- Cambios en el apetito o letargo, que podrían indicar metástasis
- Cualquier bulto nuevo debe ser revisado por un veterinario sin demora.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico comienza con un examen físico y revisión de historia clínica, seguido de palpación de todas las glándulas mamarias. Se utilizan pruebas de imagenología y biopsias para detectar metástasis.
El tratamiento principal es la cirugía, que puede involucrar la extracción de una o varias glándulas. En gatas, debido a la agresividad del cáncer, a veces se recomienda quimioterapia. La esterilización al momento de la cirugía puede ser considerada según el tipo de tumor.
Pronóstico y prevención
El pronóstico depende del tipo de tumor, su tamaño y etapa:
- En perras, los tumores pequeños tienen buen pronóstico, aunque 50-75 % de los malignos podrían reaparecer en 1-2 años
- En gatas, el pronóstico es grave; la mayoría viven solo unos meses tras el diagnóstico
La esterilización temprana sigue siendo la mejor forma de prevención, junto con chequeos periódicos y visitas veterinarias anuales. La detección temprana es la clave para mejorar la supervivencia y calidad de vida de nuestras mascotas.







